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lunes, 8 de noviembre de 2021

noviembre 08, 2021

Los nuevos visitantes de la “U”, puesto de vacunación USAC S12

Por Diego Reyes

Niños vacunados de primera dosis de pfizer en el S12 y población en general que necesita segunda dosis de Sputnik V pueden asistir al puesto de vacunación peatonal del Campus Central de la Universidad de San Carlos (USAC). En esta ocasión, un niño de 12 años, relata su proceso de vacunación. 



Al despertar por la mañana sabía que hoy sería una fecha importante, luego de esperar 28 días desde que me colocaron la primera dosis de la vacuna Sputnik V se llegó la segunda dosis. Pasé mucho tiempo dudando si vacunarme o no, hay mucha desinformación al respecto, pero recuerdo que me puse a investigar y me dije a mí mismo, “Carlos, tenés que protegerte”.


Los lunes suele ser mi día libre, mi descanso coincidió con la fecha programada para finalizar el tratamiento anti covid, ya que, el 08 de noviembre tenía mi cita con la vacuna. Llegué a las 9:00 horas al Campus Central de la USAC de la zona 12, “Ay que recuerdos me trae la ‘U’, ya no te recordaba”, desde que me gradué de licenciado en Ciencias de la Comunicación en 2006, no pisé más esta casa de estudios.


La entrada me marcó mucho, frente a la rectoría había un señor posando para una foto junto a una señora que parecía ser esposa, ver eso fue muy emotivo, el hombre portaba con orgullo un título de la USAC, “¡Se había graduado!”, por su puesto no lo felicité porque me dio pena, pero sentí emoción al verlo.



No recordaba que las instalaciones del Campus fueran tan grandes, en el camino me topé a un chico que desde la entrada ya venía con el brazo destapado para recibir su vacuna, pasé por un pasillo enorme, “Este pasillo es como la ‘U’, mitad luz mitad oscuridad” y volví a toparme con mi viejo amigo el Iglú.



Caminé un sin fin de edificios en busca de mi objetivo y al final lo encontré, el centro de vacunación, colocado por el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), que queda en el edificio S12 y se encuentra casi al final del Campus. El inmueble está identificado con un gran rotulo de color celeste que dice: “Centro de vacunación IGSS Covid-19”.




Al llegar al lugar, una chica de información me brindó lo que necesitaba para poder ingresar. “¿Usted viene por Sputnik”, me dijo, mi respuesta fue afirmativa, así que ella procedió a revisar mi constancia de vacunación y mi carné, al estar todo bien me dio una hoja donde yo autoricé que me coloquen la dosis.

Mientras esperaba sentado, por curiosidad me acerqué a la chica, cuyo nombre nunca supe, y le pregunté si había vacunas para menores en el lugar, esto me servía para decirle a mis familiares con niños que lleguen al sitio y la respuesta que recibí fue: “Dosis de Pfizer, para menores de edad, están agotadas a nivel nacional, pero aquí estamos colocando la segunda dosis en niños que se hayan vacunado en este centro (S12, USAC)”, me dijo.



Me entró la curiosidad y le pregunté del por qué vacunaban a quienes recibieron su primera dosis en el S12 y me dijo, “Como no hay en Guatemala, nosotros guardamos los anticovid de quienes recibieron la primera de Pfizer acá y así no se quedan sin su vacuna”. También me comentó que los menores que deseen ser vacunados, únicamente pueden llegar en compañía de sus padres porque los progenitores deben identificarse con el DPI y firmar la autorización de los menores.


Mi momento llegó


Había muy poca gente esperando por su dosis en el centro, al cabo de diez minutos esperando me dieron “luz verde” para entrar. Primero me apliqué alcohol gel en las manos y me tomaron la temperatura, luego pasé a un sitio donde unos doctores toman datos y preguntan a quien llega sobre temas de salud, esto sirve para hacer un cuadro médico de quienes se vacunan; al estar todo bien pasé al área de vacunación.


Frente a mí había un niño acompañado de su hermana y su madre, la hermana fue vacunada sin ningún problema, pero yo notaba al niño muy nervioso, la enfermera que lo atendió le habló y lo calmó, el niño en ningún momento soltó el brazo de su madre y me dije: “No cabe duda que no hay nada como el amor de una madre”. Esa escena me dio la fuerza para vacunarme, pero tuve un inconveniente, no me recordé que era mejor llegar con una camisa manga corta y asistí con una manga larga, por lo que, me tuve que quitar media camisa, pero todo salió bien.


El siguiente paso fue trasladarme al área de observación, ahí me recibieron mi carné y me colocaron la fecha en la que me colocaron la segunda dosis y así completé mi esquema. “El área de observación sirve para que la gente esté aquí por al menos quince minutos y podamos ver que no haya tenido ninguna reacción alérgica a la vacuna suministrada”, me comentó el chico que sellaba los carnés.


Pasaron los quince minutos y me pude ir tranquilo, mientras caminaba a la salida vi algo curioso, en el centro de vacunación del S12, hay un lugar llamado “ESAVI”, ese cuarto está destinado para que en el caso haya una emergencia médica con algún visitante, pueda recibir atención médica, en el lugar hay sofás para relajar y camillas con utensilios médicos para atender cualquier contratiempo.



Salí del lugar y pasaron solo 45 minutos desde que llegué, tuve suerte de haber encontrado mi vacuna y de haber hallado el lugar un tanto vacío para que todo fuera rápido. En este día vi una “U” muy sola y sin el espíritu de los estudiantes, quién diría que los que vamos por las vacunas somos sus nuevos visitantes.


noviembre 08, 2021

Los 3 años de elecciones en la ECC


Año 2018, segundo semestre del año, específicamente en septiembre se inició con la recepción de la papelería de las planillas para la elección del consejo ejecutivo de la AECC, el miércoles 12 se septiembre se anunció que los días del 18 al 21 del mes se recibiría la papelería y luego se iniciaría con el proceso de revisión y aprobación. 


Las cuales se complicaron los días avanzaban, la vida universitaria continuaba con normalidad, las planillas se preparan y el proceso seguía, pero el 19 de ese mes se anunciaron nueva fechas para la recepción de papelería, se corrieron algunos días, la recepción se pospuso para los días del 19 al 25. 


Desde el momento en que se corrieron las fechas de recepción de papelería,  las elecciones pintaban que tendrían algunas dificultades para llevarse a cabo, ocupar las once secretarías, es una obligación llena de retos. A tan solo días de la recepción de la papelería el Consejo Electoral informó el 5 de octubre que solo se aceptó la inscripción de una planilla ya que la segunda no estaba del todo solvente, según los reglamentos para la inscripción de planillas.


InterAcción Estudiantil fue inscrita sin contratiempos, pero, Renovación Estudiantil de Comunicación, no pudo inscribirse. A lo que el Consejo Electoral vio como única salida, hacer las votaciones con una sola planilla, a lo que las quejas no se hicieron esperar. Y frases como: “elección con una solo opción, no es elección”, mostraban la molestia de los estudiantes. 


El 11 de octubre, el Consejo se disculpó públicamente por su desacierto en la evaluación de la papelería de la segunda planilla. Bueno, como era de esperarse, se inició con otro proceso de recepción de papelería para poder hacer una elección con varias opciones. El viernes 12 de octubre se anunciaron las nuevas fechas.  


El 22 oficialmente se cerraron las inscripciones, y se cerró con cuatro planillas inscritas, cinco días después se realizaron las votaciones y ganó con 127 votos la planillas Renovación Estudiantil de Comunicación. 


A un año de esto se dieron a conocer nuevamente los requisitos para inscribir las planillas de forma electrónica ya que se estaba en medio de una pandemia. El 25 de septiembre se dieron a conocer los requisitos para las elecciones 2019 y el último día para presentar papelería fue el 4 de octubre.


Pero un día después se dio una prórroga para la entrega de papelería hasta el 5 de octubre, como era de esperarse y como sucedió un año anterior por tercera vez se acordó una prórroga hasta el 10 de octubre  y el 18 y 19 se llevaron a cabo las votaciones presenciales en el edificio M2. Solo se presentaron 2 planillas y la ganadora fue Redes. 


En este 2021 a finales de septiembre se iniciaron las convocatorias para inscribir a las planillas para los representantes del consejo ejecutivo de la AECC. La fecha limite para la recepción fue el 18 de octubre, el 19 se informó que se tenían cuatro planillas inscritas.


Era un total suspenso, ya que solo se sabía eso pero no se sabían los nombre ni integrantes de las planillas; ese dato se daría a conocer el 21 de octubre. Y así fue 21 por las tarde si dieron a conocer las planillas y los nombres de los integrantes. 


El viernes 29 y sábado 30 se realizaron las elecciones sin prórrogas para la recepción de la papelería como en los años anteriores. No fue hasta el 4 de noviembre que se dió a conocer que los nuevos representantes del consejo ejecutivo de la AECC son los estudiantes que conforman la planilla de nombre once con 45 votos. 


foto del Consejo Electoral 


noviembre 08, 2021

Mactzil Camey: la reivindicación maya kaqchikel desde la raíz

Mactzil Ixtz’unun Camey Rodríguez es una joven mujer maya kaqchikel nacida en Chimaltenango, Guatemala. Desde pequeña Mactzil fue introducida a la cosmovisión maya, la cual ha cultivado desde su hogar, vínculos y hasta espacios políticos. A sus 21 años es estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) y exsecretaria de asuntos de género de la Asociación de Estudiantes Universitarios de esta casa de estudios (AEU “Oliverio Castañeda de León”).

 

Por Jeanelly Vásquez

 

Una de las labores de Mactzil como secretaria de asuntos de género fue organizar la marcha del #8M 2020. Foto: Mactzil Camey.

Eran las 14:00 horas del 19 de junio de 2000 cuando Gloria Rodríguez comenzó a tener contracciones. “Bueno, ya está lista para labor de parto”, dijo la comadrona primeriza que la atendería. Gloria recuerda que empezó con el proceso hasta el siguiente día desde las 6:00 de la mañana en la casa de sus suegros.

 

Las ocho horas de dilatación desgataron la energía de Gloria. “Cuando yo iba a nacer mi mamá ya no tenía fuerzas. Fue complicado porque yo ya estaba por salir; mi mamá dice que solo estaba mi cabecita y mi mamá ya no podía más y yo ya me estaba poniendo morada. Me estaba muriendo”, contó Mactzil.

 

Utilizando una estrategia poco convencional, la abuela de Mactzil indujo a Gloria a vomitar para así provocar el último esfuerzo necesario para parir a la bebé. “Tal vez se escucha muy feo, pero en el intento de ver cómo salvar mi vida, mi abuelita hizo eso y fue la última fuerza que tuvo mi mamá y ya pude salir”, indicó.

 

A las 14:00 horas del 20 de junio de 2000 nació la bebé, quien sería nombrada Mactzil (maravillosa en náhuatl) Ixtz’unun, colibrí en kaqchikel. “Es una historia un poco dura, siento yo, por todo lo que tuvo que pasar mi mamá. Así es como cuentan la historia mis papás y en parte lo cuentan como lamentable porque tal vez las condiciones económicas no eran muy buenas, pero también agradecen estoy aquí”, refirió.

 

A los sesenta días de nacida, Mactzil fue celebrada en su presentación, una fiesta para mostrar los/as bebés a los abuelos, padrinos, madrinas y el cosmos. Esta celebración se realiza a los sesenta días porque, desde la cultura maya, es un tiempo adecuado para que la madre pueda cuidar de su cuerpo.

 

En esta ceremonia regularmente se realiza un conteo del tiempo (o las energías), se baña a la bebé y se cambia su ropa por un traje del pueblo maya al que pertenece. “El mío lo hicieron en un altar de San Martín Jilotepeque, de donde es mi papá; estuvieron mis abuelos, hubo marimba; estuvieron mis tíos y mis papás y me pusieron el traje de Tecpán, que es con el que regularmente me identifico”, detalló.

 

El traje de Tecpán tiene diferentes diseños de huipil, acompañados por el mismo corte azul con rayas blancas. Un huipil es mayormente blanco con tintes rojos, azules y verdes; otro es café con dibujos de tonalidades rojas, azules y verdes; un tercer diseño es también blanco, pero con más colores complementarios. “Yo usé uno blanco que tenía colores y mi corte azul con rayas blancas”, indicó.

 

Un breve retiro a la ciudad capital

 

Mactzil y sus padres se mudaron a la Ciudad de Guatemala, específicamente a la Colonia Venezuela en la zona 21. La capital fue su hogar por cuatro años, aunque recuerda que era un ambiente solitario ya se sus abuelos paternos vivían en Chimaltenango y los maternos en Santiago Sacatepéquez, cerca de San Lucas.

 

“Mis papás estuvieron alquilando allí -Colonia Venezuela- y luego mi abuelito paterno, vio que mis papás estaban alquilando y además estaban viviendo un poco lejos de ellos. Mis papás decían también que nadie los iba a visitar porque en ese tiempo solo los iban a visitar los que tenían carro”, recordó.

 

Entonces, el abuelo paterno de Mactzil heredó un terreno a su familia en la periferia de Chimaltenango, donde hasta hoy ha vivido. En el 2004, antes que naciera su hermanito Yakal Licerio, volvió a su tierra natal y continuó su formación escolar.

 

El colegio de las monjitas

 

Mactil Ixtz’unun cursó los párvulos y preprimaria en Chimaltenango, luego continuó la primaria, nivel básico y diversificado en un colegio de madres dominicas, conocido como el de las monjitas. “Era un colegio católico, que le dicen aquí el de las monjitas porque es de madres dominicas y solo de niñas; yo estudié allí once años”, resumió.

 

La joven maya estudió durante su infancia y adolescencia junto a niñas y maestras mestizas. En el colegio de las monjitas, según contó Mactzil, respetaron su identidad maya kaqchikel, aunque la privaron de usar su indumentaria.

 

“Desde que nací esa ha sido mi espiritualidad y en el colegio algo que sí respetaron fue eso. Pedían regularmente que las estudiantes hicieran la primera comunión, su confirmación y que estuvieran bautizadas; en mi caso me dijeron que no me iban a estar pidiendo eso, pero sí que por lo menos utilizara el uniforme. Mis papás pidieron que pudiera usar mi indumentaria, pero no fue posible”, mencionó.

 

Mactzil utiliza regularmente la indumentaria regional de Tecpán, Chimaltenango. Foto: Mactzil Camey.

Según detalló, el catolicismo estaba muy impregnando en las dinámicas de la institución. La mañana iniciaba con rezo y al entrar a clases una madre pronunciaba: Ave María Purísima; y las niñas contestaban: sin pecado concebido.

 

“En el colegio tal vez en algún momento pensé: ‘bueno, ¿por qué no es esta mi religión? Porque al final todas mis compañeras eran católicas y estaban metidas en ese rollo y yo era como la que no”, se cuestionó Mactzil. La joven distinguió que durante su formación sus padres nunca fueron tan estrictos en cuanto a su religión, de hecho, la dejaban participar en actividades católicas junto con su grupo de amigas.

 

Este recorrido de autoconocimiento ayudó a Mactzil a definir su espiritualidad. Incluso hoy en día se identifica como mujer maya kaqchikel, usando el término como reivindicación de su cultura.

 

“Creo que a raíz de eso también fui reencontrando mi identidad y hacerla más fuerte porque me di cuenta que la espiritualidad y cosmovisión era algo que sentía y me identificaba. Me costó igual, pero creo que mi grupito de amigas, cuando les conté sobre mi espiritualidad no fue como rechazo, sino curiosidad al saber de qué era lo que se trataba y yo también me podía sentir cómoda con ellas”, describió.

 

Un modelo educativo racializado

 

El hogar de Mactzil siempre fue muy abierto a conversar sobre la historia de Guatemala enfocada en sus pueblos indígenas, por lo cual, al llegar al colegio distinguió las notorias diferencias entre la Historia que contaban las madres y la que ella conocía.

 

“En el colegio tuve ciertos roces con una de las madres porque yo estaba en sexto primaria y se daba cuenta que yo hacía ciertas preguntas como por qué se hablaba de la conquista en ciertos aspectos como algo bueno porque los tachaban como el desarrollo de Guatemala. Era algo que a veces se hablaba aquí en mi casa y yo preguntaba”, comentó.

 

Estas observaciones causaron una tensión entre la madre y Mactzil incluso recordó que el grado que cursó con ella perdió la materia de religión. Ixtz’unun lloró al reprobar la materia y la educadora solo le dijo: “¿tú de qué te preocupas? si ni es tu religión”.


Por otro lado, la enseñanza de las Ciencias Sociales en el colegio católico eclipsaba la lucha y opresión indígena en Guatemala. “Al final ella era de España, entonces beneficiaba a su gente. Eran muy buenas en educación, pero creo que también invisibilizaban lo que realmente pasaba. No mostraban realmente la realidad de Guatemala, solo era como pincelazos”, detalló.

 

Mactzil nació en Chimaltenango Guatemala, donde ha crecido desde entonces. Foto: Mactzil Camey

Pese a que han pasado varios años desde que Mactzil se graduó del colegio, el modelo educativo actual no ha cambiado mayormente, ello lo comprobó con su hermano, Yakal. “A mí me preocupa la formación de mi hermano porque un día fui a su colegio, era la primera introducción para padres de familia, pero fui porque mis papás no podían; la directora tenía un discurso muy cristiano, que las niñas tenían que ir con cierta forma de vestir, que si no iban así que después no se quejaran que les hacían algo en la calle, que Dios decía que los pantalones tenían que ser flojos…”, expresó.

 

Según detalló, en Chimaltenango es difícil encontrar colegios con enseñanza de calidad y a la vez de un precio accesible, por eso su hermano estudia aún allí. Similar a la experiencia de Mactzil, Yakal identificó que algunos de sus catedráticos replicaban discursos estigmatizados sobre los pueblos indígenas. “Antes sí trataba de contradecir, pero se topó una vez con una maestra que decía que él quería llevarle la contraria, hasta le mandaron una nota de que era abusivo y si quería que diera las clases él. Entonces decidió ya no hablar, aunque a veces escuche incoherencias de sus maestros”, declaró.

 

El primer caso de discriminación

 

La invisibilización de su cultura fue evidente para Mactzil en su formación escolar, pero, el primer caso de discriminación vivido en carne propia ocurrió en la preprimaria, a sus cinco años. “Mi primer nombre es Mactzil y en ese momento creo que cabal habían inaugurado el supermercado Maxibodegas -ahora Maxidespensa- y recuerdo que los niños me molestaban con mi nombre y me decían Maxibodegas”, confesó.

 

Ese fue el primer momento que Mactzil recuerda donde se sintió mal por ser una niña maya. Ella era la única niña maya en el establecimiento, además aún tenía dificultades para hablar el español. “Mezclaba algunas palabras en kaqchikel con español y eso era objeto de burlas para mis compañeros”; sumado a ello recordó que las maestras mostraban poco interés en ella.

 

“Mi mamá me ponía mi traje para ir al colegio y ningún niño quería jugar conmigo en kínder. De ahí en el colegio de las madres fue donde una niña me dijo india y ahí no supe cómo reaccionar, ni siquiera le dije a mi mamá hasta años después”, agregó.

 

La joven vive su espiritualidad maya kaqchikel desde la niñez. Foto: Mactzil Camey.

El colegio de las monjas fue el lugar donde entabló más amistades, pero todas eran mestizas. El grupo de amigas incluía a diez niñas, curiosamente una de ellas solía hacerle el feo a Mactzil en la preprimaria. Esta compañera sigue siendo buena amiga de Mactzil a pesar de los inconvenientes en el pasado, pues comprendió que muchas veces los niños replican los discursos de adultos sin realmente saber qué significan sus palabras.

 

“Luego, por azares de la vida ahora es de mis amigas del colegio y de la vida y no voy a estar recordando dese tipo de cosas. De niños siento que no sabes qué es realmente lo que estás haciendo y si lo haces es porque son cosas que tus papás reproducen y tú solo estás copiando”, señaló.

 

Mactzil describió a sus amigas del colegio como comprensivas y bastante buenas con ellas; sin embargo, consideraba importante relacionarse con otras jóvenes maya; a los 16 años conoció a esta primera amiga, relación que actualmente mantienen. “Sentí una conexión bien genial con ella porque solo habían sido amigas mestizas y, aunque podamos congeniar en algunos temas con amigas mestizas, podemos hablar de otros temas más íntimos entre mujeres mayas”, enfatizó.

 

Transcurridos los años, algunas de sus amigas del colegio se distanciaron, solo cinco chicas del colegio permanecen en el círculo de Mactzil además de la chica maya.

 

El destino era la Ciencia Política

 

Luego de graduarse de diversificado Mactzil inició su trámite para ingresar a la Universidad de San Carlos de Guatemala en la sede central (zona 12 de la Ciudad Capital). La joven maya desde un principio quiso estudiar Ciencias Políticas, pero sus padres se opusieron, argumentando que era una profesión mal pagada.

 

Sus padres decían que las carreras científicas eran bastante lucrativas, así que decidió estudiar Nutrición en la Facultad de Farmacia de la USAC. Ya que esta carrera no estaba disponible en la sede de Chimaltenango, tuvo que ir a la Ciudad Universitaria en la capital.

 

Mactzil salía de su hogar a las 3:00 de la mañana para tomar un bus desde Chimaltenango a la Ciudad de Guatemala. Luego de varias horas de clase, volvía a su casa para hacer tareas, dormir y repetir nuevamente el ciclo. Esta modalidad fue mantenida durante un año y parte del segundo en la carrera, pero el mayor suplicio para la chica no era despertar temprano o regresar tarde, mas bien, estudiar una carrera que no disfrutaba.

 

“Desde el primer año yo decía: ‘no, esta no es mi carrera’. Llevaba mate, biología, química, física… yo no sé qué estaba haciendo allí y lloraba. Era feo porque mis papás sí me visualizaban como nutricionista y les decían a todas las personas que iba a ser eso. También me daba pena porque en el 2019 mis papás decidieron que me fuera a vivir a la ciudad; me fui a vivir allá y mi papá estaba pagando el alquiler, pero me iba a dar más pena si me quedaba más años y no iba a aprovechar la universidad”, relató.

 

En el 2019, decidida, comenzó a ver opciones para cambiarse de carrera. Ese año hizo los exámenes específicos para entrar a la Escuela de Ciencias Políticas (ECP-USAC) y en ese momento les contó a sus papás la noticia. “Mi mamá quería que me pusiera a trabajar de castigo, pero el castigo fue estudiar en la noche porque yo quería en la mañana. Al final estoy feliz porque estoy en la carrera que me gusta y me favoreció bastante porque tenía que salir como a las 3:00 de la mañana; era súper cansado”, dijo sonriente.

 

La carrera soñada, pero…

 

El primer semestre de Mactzil en Ciencias Políticas pareció ser bastante prometedor y con un sistema diferente al que conoció en el colegio. Mencionó que una de sus catedráticas discutía temas de pueblos indígenas con un enfoque integral; otro, su papá y sociólogo, también abordaba contenidos de los pueblos indígenas y de género.

 

Lastimosamente, no todos los catedráticos en la ECP eran así; algunos continuaban utilizando términos arcaicos, racistas y machitas. “La catedrática de Historia Mundial I tocaba temas de pueblos indígenas y todavía reproducía el término de indios, imagínate ya estamos en la academia. El semestre pasado solo nos tocó catedráticos hombre y la academia que la mayoría muestra es bien occidental y machista. No tocan temas de género y cuando a veces lo hacían era tan denigrante”, ejemplificó.

 

Particularmente recuerda la frase de un catedrático, quien, al referirse a la Historia de Guatemala sostenía que los mayas estaban extintos. “¿Y entonces qué hago yo aquí sentada?”, pensaba Mactzil.

 

La educación en Guatemala es realmente difícil de transformar a criterio de Mactzil. En algunas ocasiones no es solo culpa de los docentes, pues mencionó que una de sus catedráticas era maya kaqchikel y enfocaba sus temas en los pueblos indígenas de Guatemala, cuestión que llegó a ser objeto de quejas en control académico de la escuela.

 

Inicios en el movimiento estudiantil

 

Sus primeros acercamientos a la política desde la práctica fueron cuando todavía estudiaba nutrición. La sede de la Asociación de Estudiantes Universitarios colindaba la facultad de Farmacia y Mactzil comenzó a notar los movimientos del secretariado de Lenina García (2017-2019). Su interés inició con algunos talleres de la AEU; en un punto le ofrecieron formar parte de alguna comisión, pero no creyó que fuera una propuesta real.

 

Por su paso en Nutrición fue parte de una planilla para las elecciones de la Organización de Estudiantes de Nutrición (OEN), pero no obtuvo la victoria. Al finalizar la gestión de Lenina García, nuevas planillas comenzaron a integrar sus propuestas para la nueva asociación. Laura Aguiar, secretaria general de la AEU (2020-2021), contactó a Mactzil por su interés previo en la política y la invitó a conformar la organización consciencia, para luego lanzarse a la candidatura universitaria.

 

La idea fue impulsar a Mactzil como secretaria de asuntos de género, pero no pudo ser inscrita porque no cumplía con el requisito de contar con a menos 10 cursos aprobados de alguna carrera. Consciencia ganó las elecciones de 2019 y Mactzil se colaboró desde fuera, pero a finales de febrero de 2020 el secretario de género renunció. Luego de una elección interna, Mactzil fue nombrada secretaria de esta comisión.

En el 2021 la marcha el #8M continuó a pesar de la crisis sanitaria. Foto: Mactzil Camey.

 

Un espacio de crecimiento profesional y personal

 

Recién entrando a la secretaría, Mactzil fue responsable de la organización de la marcha del 8 de marzo, conocido globalmente como Día de la Mujer. La planificación estuvo prácticamente a cargo de ella, pues el resto de mujeres en la AEU tenían otras asignaciones en sus áreas.

 

Ella destaca también de su gestión el seguimiento a casos de acoso sexual. La exsecretaria se encargaba de buscar apoyo psicosocial para las víctimas y sobrevivientes, la recopilación de pruebas para memoriales, así como conseguir el acompañamiento de organizaciones.

 

Desde este espacio, la joven trató de crear plataformas para mujeres mayas, pero ello fue complicado al no contar con el apoyo necesario para ello.

 

“Siento que aprendí mucho porque a mí me costaba escribir una simple carta y pasé de eso a saber cómo gestionar un proyecto. Son aprendizajes que te pueden ayudar en el futuro, pero también un crecimiento personal porque reivindiqué mi postura sobre las mujeres mayas y pedir que hubiera más espacios para ellas en lugares como la AEU”, contó enorgullecida.

 

La elección de AEU para el próximo periodo cuenta con al menos cinco mujeres mayas optando a cargos importantes, incluyendo a Neida Solís, primera candidata maya a la Secretaría General. Mactzil expresó ilusión sobre estas opciones, pero también constituye un acto de resistencia contra un sistema que oprime e invisibiliza a las mujeres indígenas en la academia y la política nacional.

 

“Para mí, que ellas participen también es un acto de valentía y fuerza porque en este sistema tan machista, racista, colonialismo en el que estamos, que ellas se posicionen y quieran postularse es un acto reivindicativo y de lucha. Estuve en la AEU dos años y me doy cuenta de ese espacio tan marcado, donde regularmente solo ves a personas ladinas o mestizas en ese espacio”, remarcó.

 

El próximo vuelo de la maravillosa colibrí

 

Las aspiraciones de Mactzil Ixtz’unun apuntan a una mujer maya kaqchikel académicamente preparada, con experiencias de formación en el país y en el extranjero. Para la exsecretaria de AEU el futuro no está cien por ciento escrito, lo único certero es que desea culminar sus estudios y quizá poder terminarlos en otro país.

 

“Me posiciono ahora en seguir preparándome porque me veo como una mujer académica y profesional que salga de Guatemala. Quiero formarme, pero no desde una perspectiva donde se ve a los pueblos indígenas como un problema, sino estudiar realmente qué es lo que han hecho y son las mujeres indígenas y lo pueblos mayas, cuál es su incidencia y especializarme en algún tema para también devolver eso en un futuro al pueblo maya”, deseó.

 

Último retrato de Mactzil como secretaria de Asuntos de Género (AEU 2020-2021). Foto: Mactzil Camey

Para Mactzil, la preparación es un arma poderosa contra el sistema machista y racista, pues así cada mujer maya podrá conocer los fundamentos legales y teóricos para debatir y defenderse ante cualquier intento de opresión. “Creo que las mujeres mayas necesitamos eso, posicionarnos y prepararnos ante este sistema que trata de invisibilizarnos”, resaltó.

 

En cuanto a la política, no descarta su regreso. Reconoció que el movimiento estudiantil es bastante desgastante pero motivador. La joven asegura que si en algún momento se presenta una oportunidad favorable donde pueda incidir, lo hará. “Sueño con un espacio donde haya inclusividad de pueblos indígenas y mujeres y realmente haya una convergencia entre estos pensamientos. Creo que, para ir incidiendo en los espacios, hay que tomarlos”, proclamó.

 

domingo, 7 de noviembre de 2021

noviembre 07, 2021

Declive en la reputación de la Usac

 Por Zuricza Motta

No es una novedad que  la única universidad pública del país está cooptada desde hace décadas, como toda la política del territorio, sin embargo, los acontecimientos en los últimos meses han hecho visible una decadencia en la casa de estudios.

Con la elección a magistrados Corte Suprema de Justicia (CSJ) y Salas de Apelaciones se conoció la manipulación en expedientes desde las postulaciones, esto gracias a documentación encontrada donde se especificaba la distribución de votos para designar a los aspirantes en el sanatorio de la zona 2 capitalina donde estaba internado Gustavo Alejos a inicios del 2020.

Esto desembocó una investigación por parte de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) y entre las órdenes de captura del caso denominado Comisiones Paralelas 2020 están la del ex rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) y en ese momento el actuar rector Murphy Paiz.

Sin embargo, Paiz estaba en un acto protocolario en el cual se excusó y salió aparentemente a presentarse por la orden de captura, pero nunca se presentó y en lugar de esto, su siguiente aparición pública fue en un sanatorio por aparentes quebrantos de salud; esta acción solo confirmó su implicación y una medida un poco ética de su parte.

Según la Ley Orgánica que rige a la universidad se debe sustituir el cargo por incapacidad, impedimento o ausencia y debe ser el decano más antiguo y si todos tuvieran el mismo tiempo en el cargo, el de mayor edad.

A esto se le sumó un desfile de rectores provisionales o mientras se solucionaba aparentemente la situación legal de Paiz, sin embargo, a finales de agosto a través de una manera particular renunció, con una carta escrita a mano quizás para venderse a sí mismo como emotivo o reflejar una vulnerabilidad, pero sabemos que su papel como rector será memorable pero no en el buen sentido.  

El cargo de rector de la Usac siempre será susceptible a la corrupción por la influencia que se tiene en toma de decisiones o de otros cargos e instituciones, si debemos ejercer presión y ser críticos al conocer a los postulantes, su pasado profesional, planes de trabajo e incluso con quienes ente involucrado dentro de la casa de estudios.

Ya se conoce de algunos postulantes como el actual decano por segundo período de Ciencias Económicas Luis Suárez, también la actual directora del Centro Universitario de Occidente (Cunoc) María Paz quien es profesional en Administración de Empresas.

En redes sociales el que mayor apoyo recibe por su gestión y participación durante lo que llevamos en pandemia es el Dr. Erwin Calgua, que asimismo es el director general de investigación y catedrático titular de la Facultad de Ciencias Médicas.

Las elecciones se llevarán a cabo el 27 de abril del próximo año, aún hay tiempo para conocer y cuestionarnos sobre quien nos representara como rector, no todos tenemos voto por pertenecer a escuelas no facultativas o centros regionales, pero sí tenemos voz para opinar y contar con un juicio crítico. 

Rectoria, Usac. Foto: Guatemala.com



noviembre 07, 2021

Camino universitario hacia la carrera técnica

 Por Estefani Abrego.

Los días de universidad con el tiempo se han convertido en una rutina, llena de anécdotas, vivencias y conocimientos. De aquel primer día de clases en la U ya ha pasado mucho tiempo, tanto que ahora faltan solo días para terminar la carrera técnica.

A lo largo de 3 años los conocimientos adquiridos han sido muchos, tan enriquecedores que ya han empezado a dar sus frutos, con empujoncitos extras, con el miedo a conocer un  nuevo mundo y descubrir nuevas aventuras. 

No ha sido ni será un camino fácil para nadie y menos si se estudia al mismo tiempo que una pandemia aqueja al planeta entero. Una de las partes más complicadas dentro de este proceso ha sido la irregularidad al recibir clases, esto provocado por diversas situaciones, pero sin duda el coronavirus causó un cambio radical en la forma de aprendizaje. 

Si el proceso universitario es complicado, tener que vivirlo desde casa lo convirtió en algo aún más pesado y cansado, poniendo a prueba los conocimientos tecnológicos de los estudiantes y los docentes. Esto se convirtió en una de las grandes barreras de comunicación que pusieron a prueba no solo a estudiantes, también al mundo entero en general. 

En cuanto a preparación, el ciclo de la universidad permite tener nuevos conocimientos y abrir la mente hacia diversos temas, teniendo una posición más clara y distinta al momento de analizar lo que está sucediendo  alrededor.  

Cursados 6 semestres de una carrera universitaria, la forma de pensar cambia y los propósitos también. Este largo periodo dentro de un mundo académico ha ayudado para que la preparación de los que desean conseguir nuevas oportunidades laborales sea buena y permita el desenvolvimiento adecuado sobre los diversos temas que se experimentan en un trabajo.

Este tiempo también es base fundamental para reflexionar sobre el futuro y en que tanta influencia tendrá en la vida lo que se realiza en el presente, en relación a los estudios muchas veces se espera que el final de la carrera universitaria sea ese salto que ayudara a por fin tener una oportunidad en el ámbito laboral en el que siempre se ha querido estar.

Sin embargo, esto en  la mayoría de ocasiones  no sucede, sobre todo porque al llegar  a este final  de ciclo no se cuenta con la experiencia necesaria que permite desarrollar los conocimientos que ya se poseen.

La propia universidad  como tal aporta gran parte de esa preparación,

 pero la persona  debe buscar  por su cuenta nuevas experiencias que nutran esos conocimientos adquiridos, esto proporcionará no solo  nuevas vivencias, también ese proceso experimental que en un futuro será de gran ayuda.



martes, 26 de octubre de 2021

octubre 26, 2021

Corte IDH declara al Estado de Colombia responsable del caso de Jineth Bedoya

Por Victor Matias


La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) confirmó el pasado lunes 18 de octubre una sentencia en contra del Estado de Colombia por la implicación en el secuestro y tortura hacia la periodista Jineth Bedoya, quien fue una de las victimas del conflicto armado.


De tal manera la Corte señaló a través de un comunicado lo siguiente: “ la responsabilidad internacional del Estado por la violación de los derechos a la integridad personal, honra y dignidad, libertad de expresión y garantías judiciales en perjuicio de la periodista por la ausencia de investigaciones sobre las amenazas que recibió con carácter previo y de manera posterior a los referidos hechos de 25 de mayo de 2000”.


Así el tribunal dictaminó que Bedoya fue víctima del gobierno de Colombia quien no brindó la debida protección solicitada para el cuidado de la periodista mientras realizaba su labor al cubrir los hechos, así como la violación en carácter de género acerca de las debidas investigaciones que no se hicieron conforme al plazo estipulado judicialmente. 


La periodista se refirió a la sentencia por medio de su cuenta de Twitter e indicó: “Una lucha que empezó por un crimen individual, llevó a la reivindicación de derechos de miles de mujeres victimas de violencia sexual y de mujeres periodistas que dejan parte de la vida en su oficio”.


Según el Observatorio de Memoria y Conflicto en Colombia alrededor de 15 mil 760 personas en su mayoría mujeres han señalado ser víctimas de violencia sexual durante los años del conflicto armado entre 1960 y 2020 por parte de militares y grupos guerrilleros. 


El caso de Jineth Bedoya sucedió cuando fue secuestrada el 25 de mayo del año 2000 mientras ella realizaba una investigación acerca del tráfico de armas en el interior de la cárcel La Modelo ubicada en Bogotá mientras salía de realizar  una entrevista a un paramilitar sobre el caso que cubría. 


La periodista de 26 años en aquel entonces, fue llevada a punta de arma de fuego por una mujer y un hombre a un lugar donde la torturaron y violaron un grupo de hombres que luego la dejaron abandonada en medio de la calle con signos de vida débiles. 




lunes, 25 de octubre de 2021

octubre 25, 2021

Problema minero en el Estor, Izabal

Por Marleni López 

La minera Fénix contaba con la licencia 1208 la cual tiene fecha 17 de abril de 2006, licencia la cual fue suspendida el 18 de julio de 2019, luego de esta suspensión se tenía que seguir un proceso de preconsulta y consulta. En la cual tenían que ser parte: la Empresa, el Ministerio de Energía y Minas y los pobladores. 


Este proceso se vio afectado con la llegada del Covid-19, lo cual llevó a una suspensión, el 28 de septiembre se llevó a cabo el proceso de preconsulta en Puerto Barrios, Izabal. En la actividad se hicieron presentes 38 representantes titulares y 13 suplentes de las instituciones que ordenaron en la sentencia emitida por la Corte de Constitucionalidad.  


Los representantes de la Comunidad Q´eqchi´ cumplieron 19 días de resistencia pacífica el 21 de octubre. Los representantes solicitan se tome en cuenta a las autoridades ancestrales de dicha comunidad.


Los comunitarios del pueblo Q´eqchi´ señalaron que sus representantes ancestrales fueron excluidos por parte del Ministerio de Energía y Minas del proceso de pre consulta, la cual entidad de gobierno están realizando solo con comunidades afines al trabajo de la minera.


La resistencia ha estado en constante hostigamiento desde sus inicios. El 21 de octubre  se hizo presente un gran grupo de agentes de la PNC, solicitando se deje libre el camino, a lo que una de las autoridades ancestrales expresaron que el camino está libre para quienes necesitan entrar y salir a comprar o trabajar; y que los únicos que tienen cerrado el paso son los camiones de la empresa minera. 


El 22 de octubre se dejó de un lado lo pacifico cuando manifestantes y agentes de la PNC iniciaron una pelea para desalojar a los manifestantes. Luego a este precedente se le suma; un estado de Sitio.


El gobierno justifica el estado de sitio, debido a que las acciones afectan la gobernabilidad del país, como la libre locomoción y atentar en contra de los agentes de la PNC. 


Dicho estado de sitio se dio a conocer en el diario oficial el 24 de octubre, es el Decreto Gubernativo 9-2021 y establece las siguientes disposiciones:


  • Estará vigente en un plazo de 30 días 

  • Se prohíbe la libertad de acción, la libertad a reuniones y manifestaciones.

  • La entidad encargada de cumplir estas disposiciones será el Ministerio de Defensa Nacional junto al Ministerio de Gobernación. 

  • Dicho estado de sitio no discriminará etnias, sexo o religión.  


Sin embargo, se tiene un plazo de tres días para que el Congreso de la República apruebe o no el decreto.